A QUICK ONE
By: jackh

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[STRAIGHT] [WARNING] [PENECTOMY]

un joven hombre conoce en u bar a un bellisima mujer con la que cree pasara una noche se locura sexual pero el precio que pagara por ello es muy alto. este relato no es mio lo traduje de uno de esta pagina, gricias al autor. suban sus relatos traducidos o propios.


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Él no puede creer su suerte.

Una de las muchachas mas bellas que él alguna vez haya visto le ha buscado platica en un bar al que él nunca ha ido. Ella tiene el cabello rubio, el no puede dejar de ver, sus ojos seductores, una boca perfecta y su cara hermosa que le hace querer cogerla hasta que sus huevos le revienten. Después de unas bebidas, ella se despide. Él la sigue hasta la puerta. Ella ríe dulcemente y le susurra, “Si usted quiere en mi casa, le daré la mejor mamada de su vida.” ¿Cómo podría rechazar semejante proposición? Ellos se marchan juntos tan pronto como alcanzan la calle ella resbala su mano juguetonamente al bolsillo trasero de sus jeans.

Es tarde, y las calles están vacías. Ella lo conduce a un depósito abandonado que ha convertido en apartamento. Cuando ella sube las escaleras, él admira su magnífico culo por encima de sus pantalones negros de cuero y tiene una gran erección que le hace difícil y doloroso el caminar. Ella va por el pasillo y pone la llave en una puerta de acero. Ellos entran en la espaciosa habitación, la primera cosa que él nota es que esta completamente vacío. Ningún mueble, ninguna manta, ningún refrigerador – solamente una estufa y un fregadero a lo largo de una pared.

“Alquile este lugar hace poco, y no me he mudado aún,” ella explica. “ Pero está bien. Tengo todo que necesito aquí.” Ella cae de rodillas y desabrocha su pantalón, toma su pene. Al instante este salta de sus pantalones, ya muy bien lubricado con liquido preseminal que sale desde la punta de su glande. “Oh por Dios,” ella dice. ¿“realmente deseas esto, verdad?” Ella baja su jeans hasta sus tobillos y empieza a jugar con sus huevos para después tragarse su pene con su boca. Él jadea por el placer.

Él mira su hermosa cara mientras se la chupa. Él piensa, Qué experto es ella en esto. Sus calientes manos con cuidado juegan con sus huevos al mismo tiempo que ella lame y succiona su pene. Ella toma sus huevos totalmente en su boca, y él siente que su orgasmo se aproxima. Ella lo siente y se aleja de él. Ella extiende sus nalgas y comienza a lamer su ano acariciando sus genitales con sus piernas. Eso se extiende por un largo rato él gime por el éxtasis.

“Dios,” él dice, “Eres asombrosa.” Ella vuelve a chuparsela, y su mente se nubla por el placer. “Voy a venirme si continuas haciendo eso,” él dice. “Te propongo algo.” ¿“Por qué no hacemos un sesenta y nueve y podemos hacernoslo al mismo tiempo? ” Ella levanta, se quita sus botas y sus pantalones de cuero. Ella esta desnuda de la cintura para abajo, y su afeitada vagina con apenas una rayita de vello muy pequeña literalmente ya esta muy lubricado. Él miente se sienta atrás de ella lanza una de sus pierna perfectas sobre su cara, sentándose a horcajadas sobre su cabeza. Su visión esta totalmente obstruida por su hermosa vagina y el ano misteriosamente rosado. Ella sigue chupando su pene mientras él felizmente lame su sexo y juega con su ano con su lengua.

Su orgasmo está a momentos de distancia. Ella con cuidado toma sus testículos y se los mete a su boca, él siente su semen a punto de salir. Con un gemido de puro éxtasis él comienza a venirse. Él empuja su lengua en su ano todo lo que él puede, agarrar sus nalgas y las abre lo más que puede para chupar con su boca su amo. Chorros y chorros de caliente semen estallan en su boca, y ella se lo traga todo, chupando tan fuerte como ella puede. Este es el mejor orgasmo que él puede recordar.

Perdido por el éxtasis, él no nota el sonido de algo que se abre. Su orgasmo finalmente para, y la familiar sensación de relajamiento comienza a bañar su cuerpo cuando él siente una sensación sin par de acero en la base de su pene. Rápido como el relámpago, ella corta con un cuchillo su pene. Él grita de dolor y ella se pone de pie, sosteniendo su pene en su mano. La sangre borbotea de su ingle. El ve su herida, ella golpea con su talón desnudo sus testículos.

Él grita otra vez y enrosca su cuerpo, revolcándose de dolor agarrando su ingle. Él mira con horror y lágrimas, como ella corta su pene por la mitad y sacude la sangriento, exponiendo la carne en su cara. Él no puede hablar. Él grita de agonía.

Ella se pone sus pantalones de cuero y sus botas. “Si llegas al hospital a tiempo, ellos podrían ser capaces de coser aquella cosa otra vez,” ella dice con frialdad. “Aunque lo dudo mucho.”

Ella se dirige a la puerta. “Viva feliz,” ella le dice a él y desaparece en la noche, abandonándolo con su dolor y pérdida.



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