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Guardo los tarros, y las bolas, en la ultima cuenta había más de quinientos. Cada criminal que se castra tendrá sus bolas en un tarro, marcado con su nombre y la fecha de su castración. Junto con cada tarro está el clip MPEG de su castración, termina con el sonido, y cuando me aburro los miro a veces para recordar. Gozo de ellos, por razones que no entiendo completamente. Quizás está sabiendo que como escucho ellas ronco o pido o grito, es los sonidos pasados que hicieron como hombre. Hay siempre un cambio cuando se hace, cuando las bolas son el estado y son no más las suyas. Una cosa que he notado, que la voz de un hombre es más fuerte y profunda, hasta que le cortan sus bolas. Cuando los han castrado, por supuesto los acordes vocales realmente no cambian, y no hay razón verdadera para que su voz cambie. Pero he escuchado bastantes clips para saber que lo hace. Sí, hay definitivamente un cambio cuando un hombre pierde sus bolas, y no se si es adentro su mente o qué. Pero sus voces son definitivamente más débiles, mucho más débil, y la confianza en sí mismo se va. Sí, cuando un hombre pierde sus bolas, su voz se agrietará y la energía en ella se pierde. Lo he visto suceder repetidas veces una y otra vez, y cualquier persona que diga que no cambia no tiene idea de lo qué está hablando.
Amo los otros cambios que ocurren cuando un hombre es castrado. Hay definitivamente más que uno. Quizás es la realización que está por todas partes, y que se ha vengado su crimen y el mismo propósito de su vida se ha ido. Quizás. Quizás es el dolor físico en sí mismo, pero pienso que es más que eso, tal vez el conocimiento de que sus genes no se trasmitan o a la perspectiva de ya no poder ser padres. Sus ojos están abiertos de par en par mientras que miran fijamente la cámara fotográfica y sienten al cuchillo cotar sus bolas. Y entonces, apenas como ha hecho, hay una mirada entonces que no puedo describir, pues sienten sus bolas venir libremente. El dolor por supuesto entonces desaparece, en ése el solo instante en que el cuchillo ha hecho su trabajo y sus bolas no son más suyas. Pensarías que habría una mirada de la relevación cuando el dolor para. Pero no hay. La mirada es siempre algo más, más profunda, la mirada pérdida y de desesperación, casi como si el dolor haya crecido e intensificado en vez de desaparecer. Por supuesto, saben que son eunuco, y quizás sea la cosa más dolorosa de todas. ¿Vean éste? Este tarro con la etiqueta #154, y cuyo nombre dice “Jeffreys, edad 19 de Johnathan W. en la época de la castración. Crimen: Violación.” Como pueden ver, este chico tenía un escroto grande, y sus huevos son impresionantes, incluso en el tarro. estaba allí cuando él fue castrado, esperando con el tarro vacío su adición a mi colección. Algunos hombres luchan, y suplican por sus huevos otros lo toman estoicamente y con valor, por lo menos hasta que el dolor entre sus piernas comienza. Pero no éste. Éste gritaba desde el principio, y mientras lo ataban para ser castrado. Y sus gritos se intensificaron aun más cuando la cortina de la ventana de testigos fue abierta, el joven incluso gritaba más, y él continuó incluso mientras el cuchillo cortaba sus bolas y los testigos lo miraban fijamente haciendo muecas. No diferenció ninguna por supuesto. Como la mayor parte de los huevos en la colección, están aquí porque él cogió cuando él no debió hacerlo. Eso le costó su hombría. Sí, si recuerdo bien ella tenia 14, y su pequeño jugueteo en la parte posterior de su carro fue su mayor crimen que le costó sus bolas. Ella era un estudiante de primer año, caliente le excitaba salir con chicos mayores, y ella sin ninguna duda lo había deseado y hasta probablemente lo había pedido. ¡Bien, él debe de haber sabido de lo que hablo! Ella era una menor, y cuando él la cogió fue una violación, llana y simple, y el juez femenino que lo condenó no le demostró ninguna misericordia. Recuerdo que él pensó que era tan injusto. La violación es violación, y por ello él mereció perderlos. ¡Por supuesto, él seguro no lo vio de esa manera! Sí, el chico luchó todo el tiempo mientras la sentencia era llevada a cabo, gritó y gritó y pidió hasta el final hasta que abrieron su escroto y tomaron sus huevos uno por uno. ¡El muchacho luchó contra sus amarres y que odió cada minuto lo ataron con correa en el estante! Cuando sacaron hacia fuera sus bolas pasadas y las cortaron con tijeras el padre de la muchacha río, y como muchos de los violadores una vez que todo acabo el muchacho se derrumbó, y permaneció allí bañado en sudor con todas sus esperanzas idas. Él merecía el castigo, y era bueno verlo hecho. Lo recuerdo, como los recuerdo a todos. Su verga era fina, como en la mayoría de los hombres jóvenes, pero era larga y tan dura como una barra de acero. Cuando hicieron el corte inicial para castrarlo él arqueó su trasero y eyaculo, el acto final del muchacho que echaba en chorro de semen fuera de su verga impaciente al tiempo que lo castraban. Varias mujeres que miraban la justicia se ejecutadas jadearon cuando él se vino, lo hemos visto suceder muy a menudo tanto que ahora casi puedo predecir cuando ocurrirá y apenas le doy una mirada al chico. No obstante, por alguna razón siempre gozo de ello más cuando el hombre que se viene esta siendo castrados, especialmente cuando él sigue siendo un adolescente. ¿Por qué tengo esos gustos? No sé, pero quizás sea por que se que es su último acto sexual como hombre. Sí, pienso que es exactamente por lo que es tan agradable. Fue solamente hace algunos años cuando las leyes de la castración fueron aprobadas, y pienso que nadie creyó en ese entonces que durarían. Yo nunca pensó que. Cuando el primer caso fue hasta la suprema corte, nunca me olvidaré del día que mantuvieron la ley y las introducciones originales fijadas de bolas fueron tomadas. ¡Eso seguro sorprendió a todos! Al día siguiente la prisión varonil, era seguro un parque zoológico al día siguiente cuando realmente ocurrió la castración. ¿Ven el tarro? Aquí está, enfrente en el estante superior, etiquetado con número 1. Sí, a muchos les sorprendió de seguro. Por supuesto, después que éstos fueron tomados el índice de criminalidad cayo para las ofensas sexuales en cada estado que tiene leyes similares de castración, y pienso personalmente que son una de los mejores leyes escritas de todos los tiempos. No obstante, hubo mucha controversia sobre la primera castración. La etiqueta dice: “Hainesworth, edad 38. Crimen: Distribuidor, pornografía infantil.” Su caso fue bueno, porque la gente deseaba que lo castigaran, y la castración no les parecía bastante. ¡Sí, él mereció lo que él consiguió! Su crimen escogía a niños de la calle y los fotografiaba, les enseñaba cómo coger y mamar y después hacía dinero por las película que el hacían. Sí, él era un hombre ganador, y por supuesto porque él había implicado a muchos otros en su esquema cuando el FBI finalmente lo atrapo él era un hombre muy impopular. Su caso fue juzgado cerca de cinco días después de que las leyes de la castración fueran aprobadas, y oí cuando el juez lo condenó todos quedamos atontado literalmente y por supuesto su caso llenó las pantallas de T.V. por muchas noches. En parte por que era como una novela, yo no piense que alguien, incluido el, pensara que realmente sería hecho. Pero seria un hecho. Su caso llevó dos años a través de las cortes, pero finalmente, el día después de que el Tribunal Supremo publicara su decisión final, él fue atado con correa al banco y castrado. El protocolo ha sido igual desde entonces. Bañan al preso el día antes de su castración, y sus bolas se lavan con una solución de cloro muy fuerte. Dicen que pica como el infierno, y puede blanquear el pelo pubico rubio si no se aclara a fondo. Después de su ducha no se le la ropa interior limpia de la prisión, ni nada, solamente unas ropas que consisten en una tanga blanca y en una camiseta blanca. Cuando el tiempo llega para que él sea castrado, lo traen de su celda escoltado al cuarto de la castración, y allí él es atado cara abajo con correas a una mesa de acero inoxidable, que ha sido diseñada justo para ese propósito. Su cabeza es sujetada con una barra de metal, así que la fuerzan hacia el frente de la gran la ventana. Sus piernas son forzadas a abrirse de par en par, y se hace de manera tal para que su trasero quede hacia arriba, en el aire. Con sus piernas separadas su escroto entero está en al nivel perfecto para el médico, el ha entrenado y maneja el cuchillo. Las cosas suceden rápidamente una vez que comiencen. Tan pronto como atan con correa al preso, se quita su ropa interior, y la cortina se abre y lo expone al cuarto de testigos. El cristal es de dos vías, de modo que el preso vea a los testigos y los testigos sepa que los están mirando. Un espejo en la pared opuesta permite que los testigos vean realmente como el escroto es abierto, pero debido a la manera que aseguran al preso su mejor opinión está de su cara, que es solamente cerca de tres pies delante del cristal. Hay también micrófonos en el cuarto de la castración, de modo que cualquier cosa que el preso dice sea oída. Tan pronto como se abre la cortina la sentencia se lee al preso. Inmediatamente después de eso el médico se levanta detrás del preso, con los guantes quirúrgicos que usan y de una máscara, y después él toma el escroto del hombre en su puño y tira de él hacia abajo y detrás, estirando hacia fuera su bolso. No se utiliza ninguno anestésico. La ley es muy específica sobre eso, y el dolor por supuesto es parte del impedimento. Sin ninguna vacilación y mientras que todos miran al médico insertar la lámina en el escroto del criminal, comenzando en un lado y abriendo el saco del hombre con un solo corte. La primera bola emerge hacia fuera y se quita con un pequeño corte del cuchillo. El otro lado se hace de la misma manera, sin ninguna vacilación. En entra la lámina, con un movimiento que tuerce que curva, y entonces con un apretón el testículo pasado al saco del hombre se suprime de su bolso. La extremidad del cuchillo se pone al lado de sus cuerdas espermaticas, y entonces con un pequeño corte su castración es completa. La mayor parte de los médicos del estado son bastante buenos en ello, y asombran de lo fácil que es. El proceso entero es bastante rápido realmente, toma menos de cinco minutos para atar al hombre hacia abajo y tomar sus bolas. No obstante, son los cinco minutos que nunca olvidas. Cada tarro tiene una historia, y esta lleno de la misma esencia de un hombre. ¡Mirar este tarro aquí! Su número es #104. Sí, recuerdo éste, porque era uno los primeros que atestigüé personalmente, y qué lo hace especialmente memorable él era el primer afroamericano castrado por el estado. Por supuesto, como esperarías, había algunas protestas extensas fuera de la prisión antes de fuera hecho. La etiqueta dice: “Fabricante de vinos, Leroy, edad 34 del J. en la época de la castración. Crimen: La violación” Leroy era un hombre grande, hombre negro grande, y él tenía unos enormes órganos genitales. Nunca me olvidaré del día que él perdió estas bolas. Cuando lo arrastraron adentro y lo ataron sobre el carril de la castración, haciendo frente a la ventana donde los testigos estaban sentados, él era un muy bien un espécimen de un varón humano como he atestiguado siempre. Puede ver por el tamaño de sus bolas que él tenía absolutamente un paquete, pero no eran nada al lado de su verga. ¡Dios él tenía un pene grande! Su salchicha negra era enorme, para cualquiera medida o estándar, y de hecho ese hombre pudo haber tenido el pene más grande que ahiga visto. Sus grandes bolas colgaban bajo esa cosa y le aprovisionaban de combustible, antes de que él fuera castrado. Sus muslos eran enormes del muy maldito, y por algunos minutos me preguntaba si las correas podrían sostenerlo cuando el cuchillo hiciera su trabajo. Estaba asustado, realmente asustado, y él luchó y luchó como un hombre salvaje. Asombrosamente, él no dijo mucho, aunque él pidió cuando el cuchillo fue traído para arriba debajo de sus piernas y él lo sentía en la piel de su escroto. Él dijo que era inocente, el cuchillo corto a derecha para arriba hasta que lo castraron. Todo lo que sé es él fue condenado por violar a una muchacha blanca, y había testigos al crimen y su hermano lo identifico de una formación. ¿Cuyo a decir? Sé que él miraba fijamente a la derecha su hermano cuando tomaron sus bolas, abogando por con él que pienso para cambiar su mente. Por supuesto, era manera demasiado atrasada para ésa. De todos modos, él miraba a hermano adolescente de la muchacha cuando el cuchillo fue empujado en su bolso, él abrió los ojos realmente de par en par y entonces su boca él gritó “NOOOOO” mientras que él sentía la lámina. Hizo para absolutamente un contraste. El muchacho blanco adolescente, apenas entrando en la pubertad, mirando al gran hombre perdiendo sus bolas y que es reducido a un eunuco. ¡El afroamericano seguro no tuvo gusto de perder sus bolas! Él movia sus caderas hacia arriba y hacia abajo, casi como si él intentara coger a la muchacha de nuevo cuando el cuchillo fue traído. Su verga gruesa y grande, y parecía coger al aire. Entonces, apenas salio hacia fuera su bola izquierda él eyaculo una gran cantidad de semen, arrojándola a chorros hacia fuera entre sus piernas y rociando su gruesa carga de leche para que todos la vean. ¡Era mucho semen el que arrojo! El adolescente abrió su boca de la sorpresa, y sus ojos se abrieron de par en par. Pienso que probablemente era la primera vez que él había visto eyacular a alguien. … Recuerdo sí que tiene gusto de él sucedió ayer. ¡Como dije, ese hombre seguro no tuvo gusto de perder sus bolas! El tarro etiquetado #11 es uno de mis favoritos personales. Por lo menos, gozo el mirar del clip y lo he visto probablemente cientos de veces. Los huevos son pequeños, como pueden ver, y sin pelo también, y hay poco en la etiqueta que llame tu atención. Dice: “Blyer, edad 18 de Daniel K. en la época de la castración. Crimen: Asalto sexual; sodomía.” Ahora no vi a este individuo ser castrado, fue hecho antes de que me emplearan. Pero el clip es caliente, porque el muchacho que es castrado es tan joven con una mirada de desesperado. Él parece muy joven, y si no lo supiera pensaría que él tiene trece en el mejor de los casos. No obstante, él tenia claramente dieciocho cuando él fue castrado, y no castran a los menores de edad generalmente sin importar sus crímenes así que tengo que creer lo que dice la etiqueta. Pienso que en su pelo rubio y piel tersa que tienen los jóvenes, el arbusto sobre su verga es solamente un pequeño y fino pelambre y sus piernas parecen casi sin pelo. Por supuesto, los muchachos maduran de diversas maneras, así que es difícil decir, pero por la mirada de él. él aparece estar justo entrando en la pubertad. En el vid puedes ver un buen acercamiento de su cara, capturando su expresión de cuando él sintió sus huevos eran cortados de su escroto. Tengo gusto de su pelo en su labio superior, pues es solamente el principio de un bigote. Por supuesto, en el clip de vid el bigote es el énfasis del esfuerzo perdido su cuerpo están experimentando mientras que sus bolas están intentando darte vuelta en un hombre. Es todo para nada por supuesto, porque tomaron sus bolas y después de eso su viaje a la hombría terminó. El muchacho tiene una voz chillona, voz de un muchacho realmente, y él está gritando mientras que le están abriendo el escroto. Mientras que miro fijamente el clip de vid que ocurre a mí que después de que sus bolas fueran robadas de él puede ser que también haya afeitado su bigote, porque no iba crecer y su voz chillona fue condenada a permanecer de esa manera. Quizás es el porqué gozo al ver de su pelusa y pienso que será de el. Él tiene una mirada de pánico en el clip, y es absolutamente obvio que el muchacho seguro no deseó ser castrado. ¡Bien, él puede ser que parezca joven, pero de seguro mereció su condena! En el archivo hay una carpeta llena con sus crímenes, y empiezan cuando él tenía diecisiete cuando trabajaba como consejero del campo, en un campo de la iglesia en Carolina del Norte. Estaba allí, el verano que él cumplió dieciocho, engañaba a un grupo y después abusaba de cada uno de ellos con su pequeña verga. Él los engañaba generalmente dándoles regalos y privilegios especiales, y entonces, con la promesa de mostrarles algo, él los tenia solos y haría sus movimientos. Él generalmente les hacia sexo oral, y entonces hacia que se lo hicieran igual a él después de que él hacia venir a los jóvenes. Él a veces se satisfacía con una lamida, y otras veces los cogía por el culo a los pobres chicos. Por supuesto uno de los muchachos finalmente dijo a sus padres lo sucedido, y todo se supo después. ¡Él merecía ser castrado, y a mi solamente de pesar en el muchacho como miraba al perder sus bolas me excita! No obstante, tengo gusto de mirar el clip, porque él se ve tan joven. Él es obviamente un muchacho adolescente típico. Pues esperarías, su verga es fina, pero no estaba como roca cuando tomaron sus bolas. Él estaba fijamente a la cámara fotográfica y sus ojos se abrieron de par en par cuando el cuchillo corto su escroto, y él comienzo a sacudirse y sacudía la cabeza cuando él estaba siendo castrado. Él era realmente un muchacho lindo, y como muchos de los jóvenes hombres que son castrados él eyaculo cuando lo castraron. Su venida no fue impresionante, fue escasa y acuosa. Pero él realmente grito mientras se venia, mientras los ojos detrás del cristal observaban lo que sucedía. Era obviamente una sensación muy intensa para él. Pero el placer fue substituido por el dolor, y apenas mientras que vienen sus bolas libremente él dice “Oh… Oh….VETE A LA MIERDA!” La gente que mira empieza a reír cuando él dice esas palabras, y yo siempre reí también, cada vez que miro el clip y vuelvo a vivir el momento en que él es castrado. Otro tarro que recuerdo especialmente es el numerado con el No. 300. ¿Vean estos huevos? Son grandes, como los huevos de gallina, y pertenecieron a un pedofilo. Cuando él fue arrestado yo pensé él aceptaría su castigo sin protestar. Él era sacerdote católico, y según los documentos de la corte en un período de quince años él ataco por lo menos a una dicena muchachos. La etiqueta del tarro dice “Tyler, edad 45 de Scott M. en la época de la castración. Crimen: Asalto sexual de un menor de edad, 12 cuentas.” Qué hizo su palillo de la castración en mi mente era la manera que él acaba de dejarlas atarlo con correa abajo de, sin una palabra, casi como si lo dimitieran a ella, o por lo menos te dio la bienvenida. Él tenia un vientre gordo, y su cuerpo estaba cubierto de pelo. Él era un hombre oso. Lo que me sorprendió fue que el era un hombre grande pero tenia un pequeño pene, y parecía casi la cabeza de un pájaro calvo que se asomaba hacia fuera de su pelo pubico. Sí, no era mucho más que una pequeña perilla gorda como pene que se reclinaba sobre su grande escroto. Después de que lo ataran con correas enseguida le quitaron su ropa interior de la prisión, él miraba para arriba los testigos que llenan el cuarto adyacente y se disculpó. Él dijo que “lo sentía realmente mucho. Que dios me perdone por lo que he hecho.” Entonces, él miraba detrás traga al piso, y se cerró los ojos firmemente, y ésa es la manera que él permanecía hasta que el cuchillo fue traído a escena. Cuando lo castraban él intentaba tener sus ojos cerrados, por vergüenza pienso, rechazando mirar a los testigos aun cuando el cuarto adyacente estaba lleno de ellos. Aun cuando él primero no sentía el cuchillo que él acaba de cerrar fuertemente sus dientes, solamente nada más, aunque él movió de un tirón sus ojos abiertos cuando el médico comenzó a sacar hacia fuera sus huevos. Uno por uno fueron cortadas con tijeras mientras que podías decir que era doloroso sin embargo él nunca dijo nada en voz alta. Su pequeña perilla acaba de pegarse hacia fuera de su pelo pubico, él nunca eyaculo o lucho. Sin embargo sudaba, pero como lo miré conseguir me castró no podría ayudar sino sonreír. Cuando sus bolas pesadas fueron tomadas y había sido castrado, los testigos comenzaron a aplaudir. La cara del sacerdote entonces se torno rojo brillante, pienso que de la verguenza y la humillación estaba bien merecida. La justicia apenas se siente pero no este caso. Hay cuatro tarros etiquetados consecutivamente que recuerdo especialmente. Se numeran 404, 405, 406, y 407. Dejarme encontrarlos. ¡Allí! ¿Ven estas bolas? Cuatro tarros, y yo las guardamos en un estante de lado a lado, de modo que estén al lado uno de otra. Todos son miembros la misma pandilla, específicamente la pandilla de Zepher, que es una pandilla bastante arraigada todavía en Florida del sur. Estos cuatro fueron arrestados al final de una juerga criminal, donde asaltaban a turistas en los mesones al borde de la carretera. Se metían en un cuarto de hotel, después mantenían a familia encañonados, atándolos para después revisar sus cosas. Si había una hija, o una esposa joven, después la violaban generalmente, a veces formándose uno detrás del otro para tener más diversión. De todas formas, finalmente fueron capturados, y fue realmente una verdadera alegría verlos castrar uno después del otro. Primer, etiquetado 404, es un agradable par de huevos y cuando los miro me pregunto a cuántas mujeres habían cogido. No puedes decir del tarro, pero estas bolas fueron poseídas por un hombre joven con el pelo rojo brillante, y nunca me olvidaré del muchacho quien las poseyo. La etiqueta dice: “Molinero, edad 22 de Randy C. en la época de la castración. Crimen: Los crímenes múltiples, violación” sí, él era un guapo hombre, y todavía gritaba amenazas de matar a cada uno, incluso gritando en el hombre que lo castraba. No importó, y recuerdo el cuarto del testigo estallar en risa como ese miembro de la cuadrilla sentía el cuchillo y lo sabía que sucedía. Pienso para arriba hasta ese momento que él pensó que él conseguiría lejos de alguna manera, o quizás él esperara que sus miembros de la cuadrilla del compañero llegarían para rescatarlo. Por supuesto, eso cambio cuando sintió el cuchillo rebanar su escroto. Él paró de hacer amenazas cuando el corte comenzó, y entonces el comenzó a gritó literalmente “Oh Miarda!” cuando él sentía la lámina. Derecho de que él paró el gritar en conjunto y apenas miró fijamente después con los ojos abiertos de par en par. Casi estaba como si él no podía creer lo qué le estaban haciendo. Otra cosa que hizo a estos cuatro únicos fue que los otros tres fueron castrados al mismo tiempo, en el mismo cuarto, literalmente esperaban su turno, sabiendo sus sentencias que se castrará uno por uno hasta que todos fueron acobardados era repentinamente una realidad. Recuerdo cada uno de ellos como fueron hechos. El tarro 405 es “Kisker, edad 19 de Martin M. en la época de la castración. Crimen: Crímenes múltiples, violación.” El tarro 406 dice a “Smith, edad 20 de Gordon A. en la época de la castración. Crimen: Crímenes múltiples, violación.” El último de los cuatro es 407, y dice a “Jennings, edad 29 de Frederick J. en la época de la castración. Crimen: Crímenes múltiples, violación.” Sí, era realmente diversión que miraba expresar en los otros pues veían a los miembros de la pandilla como eran arrastrados al carril, despojados de su ropa interior de la prisión, y después castrados. Todos los miembros de la pandilla eran jóvenes, todos debajo de treinta, y todos tenían vargas duras y bolas jóvenes, firmes. Cuando castraron a la cabeza roja los otros tres mirados fijamente en total me descree piensa, mirando sus luchas y sabían que eran los siguientes. Los veintidós años Molinero eyaculo cuando el cuchillo fue puesto contra sus bolas, incluso antes de que fuera puesto en movimiento. Sí, él lanzo un chorro se semen y gimió mientras que sus jóvenes bolas eran cortadas. Estaba allí, mirando, y una cosa que recordaré por siempre fue cómo los otros tres miraban a los miembros de su pandilla eyacular y perder sus bolas. Eran los tres vestidas en la ropa interior de la prisión, esperando su turno, pero sin embargo era claramente obvio que sus vergas estaban duras literalmente para el momento en que fuera su amigo castrado. ¿Quién puede decir porqué? Lo que la razón, ellos seguro conseguido difícilmente, y él casi eran como si fueran excitados y ansiosos para hacerlo hacer a ellos. De todas formas, tan pronto como hicieran a Molinero asieron Kisker y arrastraron los diecinueve años en la posición, atando con correa abajo de sus miembros mientras que él luchó y luchó. Movieron de un tirón de su ropa interior de la prisión, exponiendo sus grandes bolas y su erección a tope sus bolas colgaban abajo pesadamente, como las bolas de un toro cuelga. Sus huevos de diecinueve años pivoteaban por su lucha, casi dando el aspecto que estaban impacientes por ser tomado. ¡Mira que él luchó! Él movió de un tirón sus caderas violentamente, saltando el carril, y mirando fijamente la ventana de los testigos que miraron con impaciencia su castración. Él gritó “POR FAVOR….OH POR FAVOR… NOOOOOO!!!!” cuando él sintió el cuchillo, y entonces arqueó su trasero y gruñido. “ARGHHHHHHHHHHHHH!” él gritó, al tiempo que eyaculo. Cuando estuvo castrado los testigos empezaron a aplaudir Gordon Smith era el siguiente. Él era un hombre joven, fuerte, con el pelo negro azabache y grandes ojos marrones. Él tenía más que algunos pelos en su cara, como un adolescente, y allí estaba un pequeño bigote a través de su labio superior y de los principios de una barba en su barbilla. Él estaba en pánico total para el momento en que vinieran por él, y para los veinte años habrías pensado que él habría sido un poco más fuerte quizás. El comenzó a llorar como un bebe, pidiendo a todos en el cuarto que no cortaran sus bolas. Él repetidamente hacia su suplica una y otra vez. “No… por favor….no por favor. Por favor. No por favor. Por favor. ¡Estoy arrepentido! ¡Soy hombre un arrepentido! Por favor…. ¡Yo realmente estoy arrepentido! ¡No! ¡No me castren! Por favor. No por favor.” Cuando empujaron el cuchillo él gritó, más ruidosamente, aun cuando sabia ciertamente que lo el pedía no podía ser concedido. ¡“Por favor… OH. .OHHHH. .POR FAVOR! NO ME CORTEN!!!!!!!!” Cuando lo castraron tuve que reír. Él por supuesto fue castrado a pesar de su petición, y después de que comente todo su cortés poco “POR FAVOR” la mitad de I esperó que él a decir “TE AGRADEZCA” después de que lo hicieran. Por supuesto, él no. Pero, como los dos antes que él, eyaculo, apenas pues él ya era un castrado, y pienso que a esa edad es bastante común así que no era inesperado. Él gruñió, y su chorro de semen cayo en el piso, mezclándose con los de sus dos amigos había depositado solamente momentos antes. Todos en todos, en hecho absolutamente un charco. Como puedes ver en el tarro 406, las tuercas de Gordon eran absolutamente grandes, y los huevos de ese muchacho llenaron literalmente el tarro. El último de los cuatro era más viejo, 21 años, y nunca he visto a hombre más asustado. Cuando lo castración Smith fue hecha y dieron vuelta a Fred Jennings que él se desmayó, absolutamente. Lo arrastraron al carril de todos modos, y lo ataron con correa en la posición, y rasgado de su ropa interior apenas como habían hecho en los otros. Pues él pone allí inconsciente él perdió su erección, y como miré fijamente su verga flacida ocurrió a mí que permanecería probablemente esa manera que él había abierto su bolso y que había robado una vez sus bolas. Se parecía tal basura, pero era lo que él mereció y así que no estuve trastornado con mirarlo me haga a él. Apenas entonces el médico empujó algunas sales que olían debajo de su nariz, y tan pronto como el agente del amoníaco alcanzara sus ventanas de la nariz que señalaron por medio de luces y sus ojos se abrieron de par en par, en un pánico total. Él miró fijamente, en choque pienso, y los testigos reían cuando su mente volvió a la realidad. Él tiró difícilmente contra las correas que lo sujetaban, y como él luchó el sudor se parecía apenas cubrir su cuerpo. Él relucir literalmente. Como lo miraba sudar, yo tenía una buena vista de los manchones gruesos del pelo debajo de sus axilas. Él tenía un cuerpo agradable. Su agujero estaba abierto, y era anillado con el pelo negro y miraba fijamente él apenas mientras que el hombre con el cuchillo tomó la oportunidad de empujarla en su bolso. ¡Jennings gritó, y sacudió su cabeza y gritó “NOOOO! NO MIS BOLAS!” y entonces él comenzó a mover de un tirón contra sus alojamientos con mayores movimientos aterrados uniformes. El cortador se parecía al condimento su miedo, y así que él torció el cuchillo como él tomaba sus bolas, y ése la tensión Jennings del muslo grande hecho incluso más dura mientras que él luchó los atascamientos que lo celebraron en la posición. Su agujero cerró de golpe tan cerrado que él fue castrado. Él nunca recuperó su erección anterior, y quizás él era justo asustado también a consigue difícilmente después de mirar a sus miembros de la cuadrilla de tres compañeros el ser sin tripulación. También sé que él nunca eyaculo, y en lugar de otro su martillo marchitado apenas hecho pivotar entre sus piernas como sus bolas fueron tomadas y su escroto vació. Bien, ya son bastantes que supongo. Hay más de quinientos bolas en mi colección, y no hay manera de decirte sobre todos. Pero sé esto. Cada saco de huevos y cada tarro que las contiene, representa en esencia las mismas esperanzas de algún hombre, los sueños y deseo. Dentro de esos tarros está todo que hizo a esos individuos cuáles eran. Joven o viejo, grande o pequeño, las bolas que sostengo definieron una vez a hombres que los poseyeron, y eran sus huevos los que cambiaron de un muchacho, no prohibidas su pelo pubico a crecer, y para que sus vergas se erectaran y para que su esperma saliera disparada. Para los hombres cuyas bolas ahora sostengo, han pagado un precio muy alto por sus crímenes, y al hacer eso dieron un ejemplo a otros hombres que pudieran ser tentados de otra manera para incurrir en las mismas equivocaciones. Para el castrado, todo es diferente.
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